Coruñés del Agra, compagina su trabajo en la Escuela de Relaciones Laborales, donde lleva adelante proyectos europeos, con la gestión de la Real Orden de Caballeros de María Pita

Tiene como dos currículos. En uno dice que es abogado y secretario técnico de la Escuela Universitaria de Relaciones Laborales de A Coruña (Erlac), cuyo decano es su hermano Jesús. Y en el otro currículo figura que fue delegado de clases en la universidad, y «fui el presidente más joven de España de un equipo federado, el Club de Fútbol Lex Universidad de A Coruña», recuerda José Manuel Vázquez Forno, desde hace un año maestre de la Real Orden de Caballeros de María Pita, otro cargo para añadir a la lista. «Fui presidente del club durante 16 años, cuatro mandatos, y nos fusionamos por absorción con el Montañeros y seguí un año al frente del Atlético Coruña Montañeros. Y de delegado de clase ejercí varios años. Y ahora maestre tras unas etapas como vicesecretario y canciller. Soy fácil de liar y siempre me gustó la gestión», comenta sonriente este coruñés del Agra do Orzán de 47 años que hace cuatro meses se estrenó como padre. Charlamos en una cafetería de la plaza de María Pita. Pedimos dos cafés mientras abre una carpeta en la que trae un montón de documentos ordenados y grapados. Se ve que es un hombre meticuloso.

La figura de María Pita

Lleva 365 días al frente de la Orden de Caballeros de María Pita. «Cogí el testigo de José Duarte, que tiene una capacidad de trabajo tremenda y gracias a él alcanzamos unos niveles de conocimiento muy alto por parte de la gente. De hecho, dije que sí, que aceptaba el cargo, si él seguía formando parte de la junta de gobierno. Por primera vez en nuestra historia hay tres mujeres en los cuatro primeros escalafones y la junta es casi paritaria. Antes era una orden de hombres, pero ahora hay 130 miembros y 35 son mujeres. Y también es importante que el 9 de mayo será la investidura de 10 nuevos, y son todos de mediana edad, que viene muy bien», destaca José Manuel. Lo que tiene muy claro, y quiere apostar por ello, es que «María Pita no es pasado, es carácter coruñés. Y nosotros trabajamos para dar a conocer su figura y la historia de A Coruña. Hacemos dos actividades al mes y contamos con encomiendas en Barcelona, París, Brasil, Madrid, Granada… Es posible que en el pasado la orden diese una imagen de ser algo antiguo y exclusivo, pero ha ido variando estos últimos años», asegura.

Dos proyectos «potentes»

Estudió en el Fogar de Santa Margarida y Derecho en la UDC. Una y otra vez habla de la labor que llevan a cabo en la Erlac, la escuela en la que se encarga de la coordinación de los departamentos, la comunicación y de dar impulso a las actividades. Me habla de dos «muy potentes» y vuelve a buscar en la carpeta la documentación para ser preciso. Uno es un proyecto internacional para desarrollar exoesqueletos de apoyo a cuidadores, que promueve la escuela y que está integrado por 14 entidades de la eurorregión Galicia-Norte de Portugal. El otro es sobre I+D+i en el ámbito de los recursos humanos a nivel europeo. Dice que su principal virtud es «la honestidad» y, cuando le pregunto por un defecto destacado, afirma que es «un poco fuego. Apasionado. Lo quiero todo para ya». Practicó yoga y pilates, pero entre la paternidad y las obligaciones contraídas, el deporte se convirtió en «unos cuantos paseos» cuando puede. A la hora de elegir un plato se queda con un buen cocido, y canción favorita, con 90 minutos, de India Martínez, porque «es la que bailamos el día de mi boda y me trae buenos recuerdos». Tiene una colección de Lego, pero poco tiempo para dedicarse a cuidar las figuras. «Me gustaría recuperar un proyecto que tenía Duarte para teatralizar la figura de María Pita y llevar la representación a colegios e institutos, pero suponía una inversión importante y el asunto quedó aparcado. Es un personaje conocido, pero hay que hacer mucho más», sentencia José Manuel, que es fácil de liar.

 

[:]